¿Necesitas un psicólogo?
Ir a terapia no es «estar mal»: es darte herramientas para estar mejor. Y no hace falta llegar al límite para consultar.
Señales de que puedo ayudarte
- Ansiedad o preocupación que no logras apagar
- Agotamiento sostenido aunque «todo esté bien» por fuera
- Culpa cada vez que paras o descansas
- Bloqueo con cosas que sabes hacer y no consigues empezar
- Autoexigencia que ya no rinde y sí desgasta
- Relaciones en las que te anulas o dependes
- Cambios notorios en el sueño, el apetito o el ánimo
- Una pérdida o un cambio vital que te desborda
«Pero lo mío no es para tanto»
Es la frase que más escucho en primeras sesiones, y casi siempre viene con una comparación: hay gente con problemas de verdad.
Comparar tu malestar con el de otros no lo reduce. Solo te quita el permiso de atenderlo.
Consultar temprano suele significar procesos más cortos y menos desgaste. No hace falta romperse primero.
Lo que más me preguntan
¿Cuánto dura un proceso?
Depende de cada persona y del motivo de consulta. Muchos procesos muestran avances entre la sesión 6 y la 12. No trabajo con paquetes cerrados ni con permanencias obligatorias.
¿Cada cuánto son las sesiones?
Habitualmente semanal o quincenal. La frecuencia la definimos según lo que necesites, y puede cambiar a lo largo del proceso.
¿Y si no sé qué decir?
Yo te guío. No necesitas llegar con un discurso preparado ni con las ideas ordenadas: eso es justamente parte del trabajo.
¿Es confidencial?
Sí. El secreto profesional está protegido por la Ley 1090 de 2006. Las sesiones no se graban.
¿La terapia online funciona igual?
La evidencia disponible respalda su efectividad. Puedes leer el detalle, con las fuentes citadas, en terapia online.
Líneas de comunicación
Este sitio no es un canal de urgencias. Si estás en una situación de riesgo, comunícate de inmediato con alguna de estas líneas.
Si hay peligro inmediato, llama al 123 antes que a nadie más.